Manejo perioperatorio del paciente con diabetes mellitus

Autora: Susana Pretus Rubio.

Anestesiología y Reanimación. Hospital Universitario de Getafe, Madrid.


Definición

La diabetes mellitus se define como el conjunto de trastornos metabólicos que cursan con hiperglucemia crónica y que se produce como consecuencia de una insuficiente acción de la insulina por defectos en su síntesis – secreción (cuando existe una deficiencia absoluta), por una resistencia periférica a la acción de la insulina en los tejidos (deficiencia relativa); o ambos.

Prevalencia

La diabetes mellitus es la endocrinopatía más frecuente, afectando casi al 10% de la población general. Es mucho más frecuente la diabetes mellitus tipo 2, comprendiendo el 90 % de los casos de todos los pacientes con diabetes.

Así mismo, se trata de la patología endocrinológica más frecuente entre los pacientes que van a ser intervenidos quirúrgicamente; los cuales, presentan un mayor riesgo de complicaciones perioperatorias debido a las comorbilidades asociadas. Se ha estimado que un paciente con diabetes tiene un 50% de probabilidades de ser sometido a una intervención quirúrgica, muchas veces debido a una complicación de su enfermedad.

Fisiopatología

El páncreas es un órgano en el que se desarrollan funciones tanto endocrinas como exocrinas (se trata de una glándula mixta).

La parte exocrina se encarga de sintetizar, almacenar y secretar diversas enzimas digestivas. Rodeado por este conjunto de ductos y acinos, que constituyen el páncreas exocrino, se encuentran unas pequeñas asociaciones de células endocrinas especializadas que están organizadas en islotes pancreáticos o islotes de Langerhans.

Éstas, producen al menos cuatro tipos de secreciones endocrinas y están inervadas por fibras simpáticas y parasimpáticas que regulan esta secreción.

El páncreas endocrino es el órgano que se encarga fundamentalmente de la regulación de la glucosa sanguínea mediante la insulina y el glucagón. La insulina es la única hormona capaz de disminuir los niveles de glucosa en plasma y el glucagón es la hormona hiperglucemiante más importante. Las células beta de los islotes de

Langerhans segregan la insulina directamente a la sangre, mientras que a las células alfa les corresponde la función de síntesis y secreción de glucagón.

El principal elemento regulador de la secreción de insulina son los niveles de glucosa en plasma. La glucosa actúa directamente sobre las células beta de los islotes pancreáticos y estimula la secreción de insulina.

Otros factores también participan en su regulación:

- Los factores que incrementan la secreción de insulina incluyen: concentraciones incrementadas de glucosa plasmática, hormonas gastrointestinales (hormonas incretinas), estimulación autonómica (vagal y β adrenérgica), bloqueo α y óxido nítrico.

- Los factores que disminuyen la secreción de insulina incluyen: hormonas contrarreguladoras (glucagón, glucocorticoides, catecolaminas, hormona del crecimiento), citocinas, la hipoglucemia y la hipopotasemia.

La unión de la insulina a los receptores de sus células diana produce múltiples efectos metabólicos: fundamentalmente, aumenta la permeabilidad de la membrana plasmática a la glucosa y al potasio y estimula la síntesis de glucógeno, proteínas y ácidos grasos (potente efecto anabolizante).

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